sábado, 29 de marzo de 2008

Cara adentro.

El gaucho sentadito
en la silla de mimbre. La mesa desnuda salvando,
una damajuana que se empina,
y la helada cayendo en los huesos
y la alfalfa gris de tanta lluvia

Adentro un murmullo de lluvia de radio,
mientras suena el correo del campo
que nunca llega,
“- Mingo, te deje la encomienda
en la cooperativa”

Exprimiendo el hígado,
la cooperativa, la cooperativa…
Me queda lejos, prendido al pico,
la salita de primeros auxilios.
Me queda lejos, lejos
de la helada, y si no
lejos entre los barriales.

Pero la alfalfa, afuera,
La alfalfa sigue gris.

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