Mostrando entradas con la etiqueta breviario amarillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta breviario amarillo. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de noviembre de 2021

Presentación: breviario amarillo - Feria del libro Concordia


Mañana los esperamos para compartir un poco de poesía en estas tardecitas que nos regala la primavera.
La actividad va a ser presencial en el Centro de Convenciones de la ciudad, pero también pueden participar vía streaming por la página web, las redes sociales y Youtube de la Feria del libro de Concordia. Ojalá puedan acompañarnos! 
Gracias a Marcelo Leites y a Autores de Concordia por su amable compañía y a la Fundación Magister y a la Subsecretaría De Cultura Municipalidad De Concordia por llevar a cabo estas iniciativas que nos reúnen para compartir nuestra cultura!

domingo, 18 de octubre de 2020

Reseña de breviario amarillo por Jorge Monteleone




En el antiguo mundo el breviario fue creado como un compendio de salmos, de oraciones, de relatos de vidas ejemplares para que todas las horas del día y las estaciones del año vivieran su liturgia. No había palabra que no consagrara un instante. De aquel gesto, este breviario de María Aranguren conserva en cada poema el destello de un momento. Pero cae la luz del tiempo sobre las páginas y las palabras. Esa luz las vuelve amarillas y en el color perdura, marca ardiente, el aura de lo que ha pasado: la extrañeza, la atención, la extravagancia del día. Y, sobre todo, el paso tenue de alguna belleza que casi nadie ve, porque al mismo tiempo es el ave y la letra y el breve son de la bilabial: “En el alambre / un benteveo vibra”.

En su escritura, la poeta aprendió del haiku japonés el ritmo concentrado del acontecer (“Tibio limón / curvando el destino / de una mano”) y del limerick inglés pulsó el absurdo de un acto inesperado: “Morder con la facilidad / de un caballo / no siendo / caballo”. La poeta contempla lo real como una extranjera que traduce a su lengua propia lo que damos por sentado en el idioma común: “Donde las plumas / tuercen los dedos. / Ahí, amanecer”. Y toma una instantánea de improviso y cambia la música de lugar: “En mi ciudad / los padres pasean / jaulas con animales / dorados”. Así la lengua misma se da vuelta como un guante que se mira del revés.

María Aranguren hace magia en la brevedad amarillista de este breviario: su poesía de lo mínimo incrementa y dilata el mundo.

Jorge Monteleone