1.
Las bellas durmientes
despiertan sus bocas
encantadas.
2.
El diapasón marca un pulso.
Suspendida en el agua,
la tarde vibra.
3.
Caminan sonámbulas
frente al río espejado
donde se sientan a mecer
sus niditos vacíos.
4.
El ovillo de lana alrededor
del cuerpo. Cuelgan de los árboles,
espléndidas crisálidas:
vestiditos olvidados en el piso
después de un largo sueño.
5.
Despiertan las bellas
del letargo terrestre
con tortugas de agua
como pantuflas un poco hinchadas
en cada pie, transitan de este
a o-este, la fragilidad
de cualquier horizonte humano.