Y ojalá pueda obligarme a ser un cazador de lo bello y que nunca se me escape nada | Thoreau
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jueves, 11 de mayo de 2017
sábado, 3 de enero de 2015
jueves, 28 de agosto de 2014
martes, 8 de abril de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
martes, 25 de febrero de 2014
Migración en Nomandolandia*
Corre el viento
mil hojas encendidas,
se abren en la alcantarilla.
*Dícese de la región poblada por individuos nómadas, en donde nadie nunca manda nada.
miércoles, 5 de febrero de 2014
martes, 3 de febrero de 2009
Ámbar [o Diáspora]
La soga atada a la cintura
de un vestido. El cuerpo
va y viene o viene y va
corriente, en el agua
aguantame: el ancla lejos.
Hay en el océano
más de un lugar donde desa(r)mar-
sé de la pura sed
de mil diabólicos amares
amarillo mi sol: casi amaranjado.
A plena sal, plateada,
abandono un reflejo
que no me pertenece:
en la arena, la sombra
sombrilla aparente: una conquista esforzada
Lo oscuro se hace
propio, adentro
queda la tierra húmeda:
el talismán tragado
traga-monádas: el paladar apenitas oxidado
No vuelvo al puerto,
ni a mi ancla. Una pirata
coja, (casi y ni siquiera)
planchada y nómade
antes que hundida
huida hasta siempre: ni patria ni muerte
Cuando me canso, me trepo
como cangrejo a mi caracol
al fondo voy
y vuelvo, vuelvo y voy al miO
miocardio parapléjico: mira hacia Nunca Jamás
Nunca vuelvo del todo,
vuelvo de todo a mi vulva
informada e informal
eterno retoño de mi ombligo
obligado el exilio: la contradicción inminente
La soga atada a la cintura
de un vestido, el cuerpo
se amolda como agua
para el chocolate
chocolate derretido: a baño maría
Recorro lo que no tengo
tampoco soy, es un decir,
corro ligera y espesa
voy y vuelvo, nunca del todo.
de un vestido. El cuerpo
va y viene o viene y va
corriente, en el agua
aguantame: el ancla lejos.
Hay en el océano
más de un lugar donde desa(r)mar-
sé de la pura sed
de mil diabólicos amares
amarillo mi sol: casi amaranjado.
A plena sal, plateada,
abandono un reflejo
que no me pertenece:
en la arena, la sombra
sombrilla aparente: una conquista esforzada
Lo oscuro se hace
propio, adentro
queda la tierra húmeda:
el talismán tragado
traga-monádas: el paladar apenitas oxidado
No vuelvo al puerto,
ni a mi ancla. Una pirata
coja, (casi y ni siquiera)
planchada y nómade
antes que hundida
huida hasta siempre: ni patria ni muerte
Cuando me canso, me trepo
como cangrejo a mi caracol
al fondo voy
y vuelvo, vuelvo y voy al miO
miocardio parapléjico: mira hacia Nunca Jamás
Nunca vuelvo del todo,
vuelvo de todo a mi vulva
informada e informal
eterno retoño de mi ombligo
obligado el exilio: la contradicción inminente
La soga atada a la cintura
de un vestido, el cuerpo
se amolda como agua
para el chocolate
chocolate derretido: a baño maría
Recorro lo que no tengo
tampoco soy, es un decir,
corro ligera y espesa
voy y vuelvo, nunca del todo.
miércoles, 21 de mayo de 2008
Moiras.
“sola con tu alcancía de visiones”
Olga Orozco.
Olga Orozco.
dejaste tu mensaje
en el contestador,
y el bip bip bip dio paso
al sputniko poema
que vos, resignado,
tan bien, anunciabas
Cloto, Láquesis y Átropos
acordaron otro pequeño
gesto de su inexorable presencia
porque en el mismo día
llegó a mis manos
“Sputnik, mi amor”
de Murakami.
el destino enredando las soledades,
cortando hilos de cualquier conexión
sideral. O no. El misterio
de los dioses en su banquete,
sigue allí, arriba
(ningún telescopio descubre
el cielo, su delicada urdimbre)
entonces remontás la noche
como barrilete que no cede
como hilo que tira, tira
y desenrolla elástico,
dispuesto
el verso seguirá
tatuándose infinito
en la solapa de esta novela
<< como Sputnik pequeñito
que se hubiera extraviado>>.
en el contestador,
y el bip bip bip dio paso
al sputniko poema
que vos, resignado,
tan bien, anunciabas
Cloto, Láquesis y Átropos
acordaron otro pequeño
gesto de su inexorable presencia
porque en el mismo día
llegó a mis manos
“Sputnik, mi amor”
de Murakami.
el destino enredando las soledades,
cortando hilos de cualquier conexión
sideral. O no. El misterio
de los dioses en su banquete,
sigue allí, arriba
(ningún telescopio descubre
el cielo, su delicada urdimbre)
entonces remontás la noche
como barrilete que no cede
como hilo que tira, tira
y desenrolla elástico,
dispuesto
el verso seguirá
tatuándose infinito
en la solapa de esta novela
<< como Sputnik pequeñito
que se hubiera extraviado>>.
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