Y ojalá pueda obligarme a ser un cazador de lo bello y que nunca se me escape nada | Thoreau
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lunes, 8 de abril de 2013
domingo, 17 de marzo de 2013
(H)Ello SuperRené.
Apenas René cumplió los cinco años de edad sus
padres lo abandonaron y sintiéndose solo y desamparado, dejó su charco y retirose
a los esteros más desolados del litoral. Durante años allí vivió y pudo
contemplar el ascenso y el descenso del sol sobre la tierra. Purificose su
espíritu y transformose su corazón. Un día levantose de la siesta, y estirándose
cuan largo era sobre un camalote decidió ir en busca de otros charcos urbanos
más concurridos para comunicar lo que el cielo le había dicho.
Al llegar al pueblo y lograr un gran tumulto de
faunas domesticas y silvestres, SuperRené ascendió sobre una roca, y así les
habló:
Los insectos nuestros de cada día
están servidos sobre la biosfera.
Bienaventurados aquellos que
creen que el oro puede comprar la felicidad porque de ellos son los reinos del petróleo
y de las armas.
Bienaventurados aquellos que
creen que la especulación es el salvoconducto hacia la supervivencia porque de
ellos es el reino de las finanzas y, en consecuencia, de vuestra querida polis.
Bienaventurados aquellos que
creen que el amor consiste en una sonrisa porque de ellos es el reino de las
endorfinas.
SuperRené hizo una pausa, tomó aire y mirando
atentamente a su auditorio faunístico, continuó:
Bienaventurados aquellos que
buscan absolutos y no encuentran sino moscas porque de ellos es el reino de los
pantanos.
Bienaventurados aquellos que
creen que la vida real es puro cuento porque de ellos es el reino de cielos.
Los dados, neófitos míos, los
dados giran
de cara arriba: sol y oros
de cara abajo: seis espadas
y, en el medio, un dos de copas brindando
por la bendición de nuestra Reina Roja:
que-le-corten-la-cabeza
que le corten las picas, los diamantes, los tréboles y, por supuesto, el corazón
para qué un corazón que no
tiembla, un corazón que no galopa
quiero corazones contentos, pero
sobretodo quiero corazones taquicárdicos
Aquí una parte del público empezó a
escandalizarse, escépticos ante aquellas palabras rimbombantes. Otra parte del
grupo, permanecía perplejo, hipnotizado por todo lo críptico de aquel mensaje.
Discípulos míos la Rana René os
dice:
Salid de las sombras: espabilaos
el conejo blanco se ha echado a
correr
tic-tac tic-tac
tic-tac
y el destino tiene fecha de
vencimiento,
aunque la condena parezca eterna.
Algo huele a podrido en el
pantano
las luciérnagas furiosas sobre el
cielo azul
anticipan el temporal
o quizá sea que el temporal ya
esté aquí,
jean paul, quién sabe
quién puede estar seguro,
pero yo os digo
atentos a las manos negras que se
tienden sobre vosotros
sumiéndolos en un suave letargo
atentos a los anzuelos y sus
carnadas desabridas
nada peor que un corazón que no
sabe saltar y bailar
al compás del ritmosito bss bss
de las moscas
<< sentio
ergo sum>>
Esas fueron sus palabras. Al terminar de hablar
se inclinó sobre su público, recogió su exiguo equipaje y, según se dijo después, marchó hacia las
tierras del sur a predicar el mensaje que el cielo le había dado.
domingo, 10 de marzo de 2013
Nada nuevo bajo el sol
todo es vanidad
y correr tras el viento
Eclesiastés 1.14.
La mayor parte del género humano no tiene remedio: gallo se despierta y cerdo
sonriente se acuesta. Y poco tienen de malo estas mutaciones pedestres.
Lo malo está en lo puro de la especie Humala.
El cerdo que mezcla el maíz junto con la letra, la biblia y el calefón,
y te canta un tango ahí cerquita del puerto. Una cerveza, y todo liso y manso.
El río ya sucio le lava las manos: a qué calentar la pava, a qué rasgarse las vestiduras mamita linda, los críos ya verán… un tufillo por aquí, una remendadita por allá
y todo llano…
Lejos del puerto, un gallo te ceba mate sentado a la sombra de la cooperativa
y otro quiquiriquí se levanta, y vaya
uno a saber cómo gallito encrespado se sube al caballo. Cerdito se baja, desensilla
y se va derecho al almacén de don paladín. El vino contento lo espera para
calmar la sed y alguna que otra tristeza, que el que corre durante el día, quiere sentarse durante la siesta.
He escuchado que el humano conquista el espacio. Eso dice la gente
enterada. Clavan banderas y ponen satélites. Vamos a la luna Cohélet, pero otro
humano no tiene ni moneda para el pan de la mesa. Y sé que estas comparaciones
son sinsentido como sinsentido es lo Humalo. Se esmeran en la razoncita de por
aquí la de por allá, la de arriba de la panza y la de abajo, pero después al
meollo de la cuestión, que no que no, que nunca llegamos.
Es así, y la ciencia no dice mucho: “¿verdad que no?” “¿verdad que sí?” “¿verdad que no sabemos lo que está bien?” “¿y es que acaso podemos saberlo?” Y todos
los cerebros bullen Cohélet, tendrías que verlos bullir-bullir-bullir y, hasta
bullen de buena voluntad puedo dar fe de eso, y hacen preguntas y preguntas que
si vos las escucharas Cohélet te volverías a caer bien muerta en la tumba, si
es que te espera alguna tumba.
Nada nuevo bajo el sol, nada nuevo
Pero lo mejor de lo mejor mi querida, son los cerdos y gallos que van
bien suaves por la calle fumando su habano o su cigarrito en su mercedesvence, a discutir políticas de engaño y engaños de políticas. Los narquitos que
trafican almas y los cucuruchos que se mean encima de niños y mujeres. Esa es la crema
de nuestro humalobienhumalo porque decirle cerdo sería faltarle el respeto a
las pobres bestias.
Nada nuevo bajo el sol, Cohélet, nada nuevo
Del saco azul del policeman y del amante
se cae un pañuelito blanco de vez en cuando
se derraman algunas lágrimas
Oh! qué vergüenza qué infamia qué mundo pueril qué injusticia
pero el cerdo y el gallo se planchan fácil: un poquito de quiquiriquí
por acá, otro poquito de oink oink oink por allá y todos lisos y mansos… a qué
arruinarse Cohélet
(para mi siempre serás una mujer aunque
te prestes a hombre, qué importa!)
a qué correr tras el viento
mi querida
este abismarse en una grieta que siempre puede calar más hondo y, sin
embargo, ya ves,
seguimos acá, arañando paredes y pintándolas luego:
Nada nuevo bajo el sol
y el mismo desamparo
en la planta de los pies.
domingo, 3 de marzo de 2013
Lirón despierta
De la sombra a la luz
De lo dormido a lo despierto
El lirón hiberna,
evapora su tiempo crudo
hasta la llegada de los añorados días largos del verano,
del insolente sol quemando
los pelospiel
tirando hacia fuera de la
cueva
Un té
maravilloso
lo
espera. A las 12 en punto
cuando el
hechizo se rompa
y del
sueño despierte.
Abra sus
ojos:
empiece
el día que a veces es la noche
o la
noche que a veces es el día
El sol La luna
luz-brújula
arriba,
el cielo.
Lirón
durmiente
sale del sueño
entra a los mundos:
del derecho y del revés
Atravesar el espejo
es la aventura.
sábado, 23 de febrero de 2013
jueves, 14 de febrero de 2013
Naturaleza animal

Un animal nunca se pregunta por el significado de la nube que repentinamente tapa el sol, ni por la razón que se esconde detrás de un viento norte en un día martes, ni por el color de la urticaria provocada por el piojo o la pulga o lo que tengan entre los pelos-plumas. Entender esto y, entender que yo también tengo algo de animal, puede ayudar a no encalviciarme en vano, al no descifrar el sentido primero -ni el último- de los sucesos diarios.
domingo, 10 de febrero de 2013
Quidquid latine dictum sit, altum videtur
Con ustedes la cotorra vedette, presentadora oficial de la muestra que iremos compartiendo en los días subsiguientes...
"-Buenas noches ladies & gentleman/bon soire/sean bienvenidos a la segunda función del circo beat/el circo más sexy/más alto/más tonto del mundo/desde ahora y para siempre/cualquier semejanza con hechos reales correrá por vuestra propia imaginación/arriverdeci é buona fortuna" repite nuestra cotorra copyright de Fitito Paéz. Eco Eco. Bravo. Aplausos.
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