jueves, 14 de febrero de 2013

Naturaleza animal






Un animal nunca se pregunta por el significado de la nube que repentinamente tapa el sol, ni por la razón que se esconde detrás de un viento norte en un día martes, ni por el color de la urticaria provocada por el piojo o la pulga o lo que tengan entre los pelos-plumas. Entender esto y, entender que yo también tengo algo de animal, puede ayudar a no encalviciarme en vano, al no descifrar el sentido primero -ni el último- de los sucesos diarios. 

domingo, 10 de febrero de 2013

Quidquid latine dictum sit, altum videtur

Con ustedes la cotorra vedette, presentadora oficial de la muestra que iremos compartiendo en los días subsiguientes... 



"-Buenas noches ladies & gentleman/bon soire/sean bienvenidos a la segunda función del circo beat/el circo más sexy/más alto/más tonto del mundo/desde ahora y para siempre/cualquier semejanza con hechos reales correrá por vuestra propia imaginación/arriverdeci é buona fortuna" repite nuestra cotorra copyright de Fitito Paéz. Eco Eco. Bravo. Aplausos.

lunes, 15 de octubre de 2012

naive


La niña sube, 
escalón por escalón 
y en la cima 
del tobogán, contempla un mundo:
sus infinitas posibilidades
de ser 
ella 
un envión
deslizándose sobre la fibra
de vidrio recién a estrenar.

domingo, 7 de octubre de 2012

Al don Pirulero

Sostengo un corazón de piedra africana
sobre la palma de la mano.

(otros tantos corazones de piedra
dando tumbos en el corazón)

Improviso una payana
y hago equilibrio entre mis débiles espasmos motrices:
en eso consiste el juego
después de todo.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Trivial


La hornalla de mil margaritas enlatadas
se deshoja de repente, y los pétalos azules,
desaparecen como por arte de magia
en esta cocina domesticada.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Cardumen


Este es el peso del hombre:
un cardumen doméstico
puntos rojos y blancos
una guerra sin penicilina
un alfabeto que termina en humo.

Hay algunos hombres buenos
un beat en cada pata
un escarabajo dorado
prendido en el pecho

despega al costado del verano
de las chicharras
habla de paz y amor
en un idioma raro
como ecos de una década indigesta
perdida entre intestinos kilométricos.

Ahora los paladares están oxidados
de cinismo y de humo y de drogas de diseño
cibernético, pop, alternativo, electro…

Un cardumen domesticado
que no muerde pero tampoco ladra.

A veces un escarabajo despega entre el cardumen
a veces el cardumen aplaude y revoluciona
la playita, la arena del tiempo
corre hacia atrás
hacia delante
disparatada

Ese escarabajo vuelve su espalda al océano
se olvida que fue pez o canto de chicharra o arena
tiembla en el aire
y estira las redes del cardumen al infinito.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Un rábano en el mundo flotante

Flota el tiempo en las aguas de marzo
una raíz, un alga, una isla, nube pasajera.

El rojo despierta ahí
en el centro amarillo:
una nuez de Adán,
una boquita pintada,
un amor o rabano
que nunca a nadie importa
es protagonista
raíz de sangre roja, fotosintética,
abre paso: cuenta su historia.

martes, 16 de agosto de 2011

domingo, 14 de agosto de 2011

El pájaro en la camiseta



1.
Parpadeo. Una, dos y hasta tres veces. En el pasto, las hormigas molestan el calor de la piel al sol en este invierno. Un viento sureño sacude las ramas, caen hojas de los robles amarillos.


2.
Llevo mi amuleto de cantos de cisnes sobre el pecho. Un pájaro gris se sacude dentro de mi remera de algodón blanco. Deja caer unas gotas de tinta china sobre los pezones agrietados, sacude las plumas, se mueve lento, sin prisa e inclina su pico sobre mi ombligo.


3.
Escarba mis memorias, mis gusanos y mis mariposas, mientras abre su pico y articula una canción desafortunada. No hay revolución en estos pagos, hay piel y plumas erizadas, hay un no sé qué que me nosequea: cinco siglos igual.


4.
Entretanto yo corro y me veo corriendo. Desparramo energía cinética en el ripio ondulado. Cruzo camiones repletos de cereales, cruzo jinetes y caballos y autos de turismo. Participo en maratones diarias en las que no hay ningún premio, ni fin ni principio.


5.
Siento mi pulso acelerado y la fuerza de los músculos al desplazarse de aquí a allá de allá a aquí sin más propósito que el mantenerme pronta, alerta, lista para el salto. El salto silencioso hacia el vacío que nunca llega.


6.
El pájaro dentro de mi camiseta hace equilibrio en el pecho abierto, mientras el algodón transpira una libertad tan inútil como inmaculada.


7.
Parpadeo. Una, dos y tres veces. Cierro los ojos. Un payaso triste ríe en el fondo de la pupila dilatada Alguien dijo que el placer se paga con sangre. El payaso sigue riendo, esquizofrénicamente.


8.
Veo ese payaso en casi todos los ojos que conozco. A veces pierde la peluca, y otras lo encuentro más parecido a un mimo o a un contorsionista, pero todos los ojos tienen algo de espectáculo circense. Será por eso que la gente suele decir que los payasos tienen algo de tenebroso. De siniestro cinismo ocultándose en la sombra de las pestañas.


9.
No me oculto de mi sombra. Me zambulló, enhebro el hilo en la aguja, y voy puntada a puntada cociendo mis demonios. Por momentos, pruebo su elasticidad, su sostén puntiagudo sobre mi espalda. Mis pequeñas bestias negras me hamacan al más allá al más acá.

10.
Más allá del más acá, me aferro a la tierra húmeda. Penetro en el silencio que deja al pasar la muñequita vestida de azul, arranco pastos y yuyos invisibles desde su raíz. Escucho rumores, susurros de voces ancestrales. Invento una energía que no estoy nunca segura de que exista. Invento cuerpos a los que adorar en la noche y en el día.


11.
Dejo que los cisnes recorran el perímetro exacto de mi amargura. Un concierto de cuerdas tensas, de alas abiertas, anuncian su despegue y su caída, su destrucción y su creación.


12.
Furioso antifaz, sobre el rostro desplumado, cae en mil pedazos el espejo mágico de cualquier infancia.


13.
Sigo en el pasto, de cara al sol. Ojos cerrados. El pecho se levanta y se oculta. Respiración lenta. Un pájaro dentro de la camiseta recuerda cantos ajenos. Hace equilibrio entre ángeles y demonios de alas abiertas.


14.
A lo lejos el litoral también habla y atropella en el canto de los teros. Me devuelve a mi lugar acuchillado por lomadas verdes y marrones. A lo lejos, se escucha el temor de los teros, la defensa de sus nidos.


15.
Yo me distiendo y me contraigo sin ningún nido cerca. Me gustaría tener algún nido, algo que defender, algo por lo que cantar, gritar y chillar de cuando en cuando.


16.
Cierro los ojos y los payasos, los teros, los cisnes y todos los pájaros desaparecen. Sólo queda el dibujo de una jaula vacía en una cara del redondel de papel. En la otra, el papel está blanquísimo, hasta casi transparente. No hay otro pájaro, como en la película de Sleepy Hollow. No hay ilusión óptica.


17.
Cierro los ojos. Floto en el tiempo. Dirijo una orquesta y levanto mis brazos como si estuviera a punto de despegar los pies de la tierra. Floto fuera de aquí y de allá. Tal pareciera ser la meta.

lunes, 13 de junio de 2011

Matriz

1.

Las niñas infértiles
bailan
en el fuego.

2.

Los pies caen
suaves
sobre las brasas:
latidos vírgenes dando vueltas
de carnero
sobre la tierra.

3.

Cruzan el aire
de la esquina
de la calle como si supieran
cruzar un río de espantapájaros
sin siquiera abismarse.

4.

Llevan alas
de púrpura purpurina
acariciando
los sueños vencidos
de cada madre.

5.

Tartamudean un yo incipiente
que tropieza como eco
esquivo
ante el infinito
vuelo encaramado
de las mariposas.

6.

Flotan entre los relojes
apagados con luces en las zapatillas
y cordones desatados.

7.

Alguien les enseña a caminar
y quieren ya correr.

8.

Desde algún ángulo obtuso
mi vientre
eclipsado
las mira.

jueves, 2 de junio de 2011

Elephant

Tengo mi torre
conquistada desde hace mucho
y, todavía me duele el marfil
de tus colmillos
en las manos del teclado.