lunes, 28 de julio de 2008

La era de los nómades.

Nosotros éramos
como un pequeño circo
venido a menos

Nada de falta de presupuesto,
la calamidad (la nuestra)
era como un desliz
de tibieza en el maquillaje.

sí, es cierto,
perdimos el tono
en nuestras notas,
aunque juro no haber desafinado

Era un temblor.

el retrato no es muestra gratis
de nostalgia, sino pintura para torta
arruinando el lomo
de cualquier león.

Y el nuestro tampoco era
el rugido de Nietzsche,
mas bien se parecía bastante
al del acompañante de Dorothy.

Quise decir: sólo fue
una errata, pero todo
se había vuelto demasiado
erante.

lunes, 21 de julio de 2008

pies de barro

Puedo jurar por imposible
que parezca
que hay veces donde la huella
entierra el zapato
y no al revés.

sábado, 19 de julio de 2008

martes, 24 de junio de 2008

La herencia de Karl

Bajaste del colectivo
te esperaba puntual
luego de una vida
de no vernos

pregunté: “-¿tu vida?”
“-Tonta” me dijiste
casi no replico
atónita insistí

(siempre insisto
en el error, demasiado
Popper
)

“-la vida es tonta”
bajaste la mirada
y, en ese momento,
te convertiste,
como por acto de magia
de dudoso origen,
en todos los n(o-h)ombres
de mi vida

(tonta)

supe que el colectivo
no había llegado,
que ningún freno había
alterado la luz del semáforo
de la esquina

no era un alivio saber
que esa noche el mundo
(también) estaba solo.

lunes, 23 de junio de 2008

Párpados cerrados.

me hago ovillo
abajo de la ducha.

quiero que llueva
caliente: lavarme entera
hasta quedar hecha
una minúscula pasa de uva.

que llueva caliente:
el vapor sobre el asfalto
hundiendo una a una
cada vértebra,
el barro tibio entre los pies,
y unos finos hilos de agua
enhebrándome la piel.

no hay más nudos
ni piedras ni ortigas.

solo una especie de musgo,
de escamas, de sabor a tierra
húmeda, despierta alrededor
mi sentido enquistado.

miércoles, 18 de junio de 2008

El dedo en la llaga

cargo una pena mamífera
Neuronaive.


S.o.s hembra, después de todo
o antes que nada.
Ellos te señalan como tal
nada más eso.

Cruzas las piernas,
por las dudas,
y el espejo se abre
mi querida andrógina
en dos (que pueden ser uno,
él mismo, o no).

Aristófanes está lejos
para relatar cualquier lindo mito
acerca de las cualidades humanas,
su identidad amorosa
o refractaria fabulación platónica.

Nadie viene, nadie va
vos cargas, aunque lo olvides,
el útero en su lugar,
no te necesita,
eso es natural.

Constatás (dulce voluptuosidad)
el hecho: palpas ese cáncer tan tuyo,
ningún papanicolau,
está ahí.

Habrá historias hablando
de los orígenes consabidos
de tu histeria, la deformación genética
remontándose a una primer mujer
imposible

Tu anatomía es destino
según el general
Bonaparte, serás una
al menos, una.

Pedro y Pablo,
mis apóstoles pica-piedras,
no saben de pecados prehistóricos:
(la naturaleza no perdona)
la absolución ha de estar en la raíz

Extraer las muelas sin juicio,
matar todos los nervios,
y dejar colgando,
sólo una idea de naturaleza
porfiada.

Alguien se equivocó,
me digo,
estoy sangrando
de nuevo.

lunes, 16 de junio de 2008

Animal print

El feriado empuja
la fierecilla a la feria
de tajos y cortes
sobre el cuerito:
no hay curita para tanto
anhelo, sólo una chimenea
tirando el humo afuera.

Tu costado te traiciona
uno sólo, uno solo.

Vas a reír algún día
querido animal, le decís,
vas a reír, a pesar de ser
animal y no dibujo animado.

Das un paso más
hacia el país de no me acuerdo

(<<siempre llegarás a alguna parte
si caminás lo suficiente
>>

atrás o adelante, arriba o abajo
en algún lado, desapareció
la maravillosa lógica
inaugurada por el gato risón)

No queda más que ir
despacio, al asecho
de cualquier prenda-disfraz,
mi íntima mutante:
los hologramas te atraviesan
sin rastro de sangre en la piel.

Algo te vuelve
(el otro costado)
y la risa recuerda, entonces,
tu condición
la pose para la cámara,
que es el mundo,
no todo, sólo el resto humano
(te captura)
te inventa en su lenguaje.

jueves, 29 de mayo de 2008

Lady Lazarus- versión 2008.

Arrastro el ala muerta
quiero una cucharita de vitina
dormir cucharita
ingerirme todas las espinacas
de Popeye, y no pensar
en luchar con ningún Brutus
por ninguna Olivia

algún día pensás, algún día,
el huerto se levantará
como Lázaro resucitado
y yo dejaré de ser
una triste calavera andando
entre los tubérculos.

martes, 27 de mayo de 2008

Humpty Dumpty



me voy a sentar
en tu muro
y vamos a tocar
el arpa bien juntos

largar eternas carcajadas
de lenguas
nunca inventadas

entre fractura y fractura
unir las comisuras
para que la cabeza
cortada, se desprenda solita
a rodar por el jardín

y así ni Alicia, ni Paul Auster
ni Lewis Carroll, ni mis papás,
ni el reverendo Charles Dodgson,
van a poder interrumpir
la caída (que tanto predicaron
en con su ejemplar espejo)

dormiremos en un abrazo frito
yo licuada en tu corbata
vos enredado en mi collar de ostras
enterrados bajo la demolición
de cualquier torre de Babel
bien encerraditos en nuestro lindo marfil.

viernes, 23 de mayo de 2008

jueves, 22 de mayo de 2008

miércoles, 21 de mayo de 2008

Moiras.

sola con tu alcancía de visiones
Olga Orozco.
dejaste tu mensaje
en el contestador,
y el bip bip bip dio paso
al sputniko poema
que vos, resignado,
tan bien, anunciabas

Cloto, Láquesis y Átropos
acordaron otro pequeño
gesto de su inexorable presencia
porque en el mismo día
llegó a mis manos
“Sputnik, mi amor”
de Murakami.

el destino enredando las soledades,
cortando hilos de cualquier conexión
sideral. O no. El misterio
de los dioses en su banquete,
sigue allí, arriba

(ningún telescopio descubre
el cielo, su delicada urdimbre)

entonces remontás la noche
como barrilete que no cede
como hilo que tira, tira
y desenrolla elástico,
dispuesto

el verso seguirá
tatuándose infinito
en la solapa de esta novela
<< como Sputnik pequeñito
que se hubiera extraviado
>>.

martes, 20 de mayo de 2008

¨

Los naipes sobre la mesa
reyes y reinas
en su sinceridad
igual,
             (de)
aburrida.

domingo, 18 de mayo de 2008

jueves, 15 de mayo de 2008

Soldadito de plomo

El barquito de papel de diario
con muchas letras desparejas,
de arriba abajo, de abajo a arriba
de cursiva a negrita,
a borrosa, a inquieta entre los charcos.

Tiraste el barquito, mientras yo miraba
desde la otra orilla
Dijiste: “- que te garúe finito”,
te diste media vuelta
y me diste tu espalda
encorvada.

Yo, en cuclillas, esperaba,
la algarabía de palabras estallara
para después hundirse
en el verde chaparrón de una calle
cualquiera.