miércoles, 9 de septiembre de 2009

Pelicula sordomuda

Yo esperaba que empiece a sonar la música. Estabas vos, el que era el amor (de ese momento) de mi vida y la música no sonaba. En cualquier comedia romántica ordinaria, una banda sonora alimentaria todo ese silencio que se arma entre dos personas que supuestamente (al menos, para la más sencilla y sentimental trama) se aman, una simple musiquita atravesaría ese espacio de intercambio mudo donde hay palabras que no se dicen. Y yo esperaba que la música saliera de las paredes, de la chimenea, del calefón, del balcón, del sillón de cuero sintético pero ni siquiera de los parlantes salía ninguna linda musiquita que viniera a relevar el silencio que rápidamente iba cobrando unas dimensiones descomunales de círculos cerrados. Pensé que me había vuelto sorda. Pensé que algo de la acústica del lugar no estaba funcionando bien. Pensé que eso era un sueño y no realidad. Pura imaginación atrofiada. Pero no. Esa era la realidad y en la realidad hay silencios sin musiquita, la pregunta que entonces surgió (no verbalizada, sino meramente mental) era si podía existir el amor sin musiquita: ¿era eso amor? Pensé entonces que estaba absolutamente equivocada. Que eso no era amor. Que las películas de amor tenían absolutamente toda la razón y que para que el amor fuera cierto y certero y habitable y compartido, deberían haber estado las notas de musiquita colgando de las paredes en vez de los tristes espejos y cuadros que contemplaba. A secas. A secas lo miré y vi que no era un personaje, que no era un escenario, que tampoco había ningún guión y que ese no era el amor de mi vida ni siquiera era el amor de ese momento de mi vida. Era un hombre más que podría ser (o haber sido) el amor de mi vida. Un hombre que trabajaba como cualquier otro cristiano, que se alimentaba, dormía, despertaba, escuchaba la radio, leía el diario, como cualquier ser humano viviente. Un hombre de lo más común rasguñando la treintena, medio arrugado, medio bajo, medio panzón. Y yo era otro medio, pero por alguna razón, en ese momento y, casi en cualquier otro en los que haya términos humanos en cuestión, medio y medio no son uno. Algo de todo lo que estaba pensando encajaba armoniosamente con ese silencio. Si la musiquita apareciera… si la musiquita. Entonces, como repentina iluminación, me di cuenta de que estaba a mi alcance, agarré mi bolso y las llaves, no dije nada, me di vuelta y me enchufé los auriculares. Paul, John, George y Ringo empezaron a cantar y yo empecé a caminar. No a caminar como una simple mortal, empecé a caminar como lo haría una acróbata del Cirque du Soleil, como lo haría el personaje de cualquier cuento de frutillas imperecederas.

martes, 2 de junio de 2009

Sonambulismo equino.

alguien aprieta la cincha
por debajo de mi piel pelada
de tanto ajuste quiero decirle
que no estoy para estos trotes

se forman arrugas y ni el apunte
me alcanza tu apunte
el que no me llevas
de paseo en calesita

arriba del caballito de plástico
sueño que soy jinete
que no juguete que no vieja yegua
resignada al capricho de la fusta ajena

que sueño de puro cielo
abierto sin venas ni vainas
ni riendas que sueño
de puro acomode en las espuelas

no corcoveo ni siquiera
caballito desbocado
manso paso que se repliega
en sí misma do

me tiro en mi propia patada
de potrillo testarudo en la memoria
me tiro por donde ya no vuelvo
al galope los cascos repetidos

alguien aprieta la cincha
una tres cinco veces
la cabeza gacha y me miran
igual los dientes

el bozal puesto
sueño sin carreta ni sulky
que soy corcel y no próxima mortadela
entre el resto de los fiambres

que el corralito de mi pequeño pony
está bien cerca que cierro
los ojos de sueño
de l paso cierro al sueño la tranquera

domingo, 3 de mayo de 2009

Cine retro

Tengo un mundo
que me habla de la aa la z, pero ni de la zni de la ahabla

de continentes
desabastecidos

de colores quebrados
mi pincel en la hoja
se retuerce “como un no sé qué
que me nosequea”

a tiempo y destiempo
con agujas oxidadas

Descompuesto,
el rojo carmesí,
inyectado en los ojos
del viejo lobo gris

condensa, en el país de las lilas,
un odioso amor hacia (casi) cualquier especie

de no me olvidestengo un mudo
mundo esperando el
avioncito de papel
al rescate

sobre la nuca,
un pinchazo: despierto
en el banco del colegio
y decir, nada pasó

el recreo está
por venir

domingo, 12 de abril de 2009

Mehldau (make peace)

hay un piano
que cae y rebota
cada mañana
por este rojo tragaluz

sobre mi cabeza, cae,
su cola
espantando mis tiburones
fantásticos

hay un viento
que vibra y respira
mi aliento de buscar
la última gota de sangre

crucificada, en el mar
la noche
anterior, al sueño
despierto de vida
de muerte despierto

hay un silencio
que no hace el tiempo
eterno, que hace el alma
leyendaria

reconcilio lo que no está
pero estuvo, vigil-
antes de nueva generación
humana

hay un piano-mente
que subtitula casi todo
(el) este, sentir-se
despierta

celeste que no, quiero
tiempo, hay para irse
es tiempo, mientras,
de quedarse

sábado, 11 de abril de 2009

Niña en el ojo

“Hoy llamamos a los dioses factores”
C. G. Jung.
Miserable, nuestras naturales
pupilas
no hacen más que contraerse
ante cualquier eclipse

jueves, 9 de abril de 2009

Homesick

Preferiste quedarte
en casa
ordenando tu colección
de escombros

tu misma colección
te precede y crees que te conforma:
te conforman cómodamente
tus puntillas ordenadas.

miércoles, 8 de abril de 2009

Las mil y una noches

El miedo es
siempre el mismo; hay palpitos
pulpitos de alabanzas
estremeciendo la carne

de gallina
una diatriba cabalgando sobre hombros
de gigantes, sin más riendas
que el cuerpo al galope

una pura ilusión
versátil, mi escarabajo,
en el pecho, frunce
la boca de todos los dioses

es lo que tenemos,
vizcacha de piel helada:
milhojas de invenciones
en cada ojo sangrado.

lunes, 2 de marzo de 2009

de-Ar

[Lo que sigue es trabajo]

Tallo la corteza
de buena madera, un caballito
de Troya para ganar mi guerra,
que es un grito, no una canción

[Lo desbocado del caballo es casi como un imperativo propio]

Busco la témpera templada
y trago la musiquita
entera, para asegurarme
en el epicentro de mi ombligo

[Lo de mientras tanto es lo mío]

Único ser desparramado
uno partes, uno partes
des-parejas, nadie-s-nadie
y no me entiende

[Lo juzgo como si supiera]

Ni él ni ella se hacen
ideas de lo difícil
que es explicarte:
sin palabras

[Lo tan importante no existe, sólo lo tan]

Tengo un día, por eso grito,
corazón, en la boca
tengo escombros de ternura
demolida a plena luz

[Lo poco, en cambio, es el tono de la nota]

Hubo un terremoto, entonces,
hace tanto o tam poco (importa)
te digo: ayudame, tengo un día
para volver a hacerme
un caballito de madera.

jueves, 26 de febrero de 2009

dispersión

viajo al centro de la mosca
expectante, finjo no darme cuenta
de sus antenas y mis radares averiados
finjo una guerra con inteligencia

martes, 3 de febrero de 2009

Ámbar [o Diáspora]

La soga atada a la cintura
de un vestido. El cuerpo
va y viene o viene y va
corriente, en el agua

aguantame: el ancla lejos.

Hay en el océano
más de un lugar donde desa(r)mar-
sé de la pura sed
de mil diabólicos amares

amarillo mi sol: casi amaranjado.

A plena sal, plateada,
abandono un reflejo
que no me pertenece:
en la arena, la sombra

sombrilla aparente: una conquista esforzada

Lo oscuro se hace
propio, adentro
queda la tierra húmeda:
el talismán tragado

traga-monádas: el paladar apenitas oxidado

No vuelvo al puerto,
ni a mi ancla. Una pirata
coja, (casi y ni siquiera)
planchada y nómade
antes que hundida

huida hasta siempre: ni patria ni muerte

Cuando me canso, me trepo
como cangrejo a mi caracol
al fondo voy
y vuelvo, vuelvo y voy al miO

miocardio parapléjico: mira hacia Nunca Jamás

Nunca vuelvo del todo,
vuelvo de todo a mi vulva
informada e informal
eterno retoño de mi ombligo

obligado el exilio: la contradicción inminente

La soga atada a la cintura
de un vestido, el cuerpo
se amolda como agua
para el chocolate

chocolate derretido: a baño maría

Recorro lo que no tengo
tampoco soy, es un decir,
corro ligera y espesa
voy y vuelvo, nunca del todo.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Ritual

“Acaso el mapa de la herida
hubiese suavizado mi dolor
”
Neuronaive.

Un cuchillo en la mano
derecha, corta con el recuento
de mis órganos sensoriales

levanto y aproximo:
el reflejo es mapa
donde se apunta el blanco

el trazo es mi fuerza,
aplicada sobre, apenas,
un paréntesis que se dice,
a sí mismo, sensible

soy capaz de hacerme
más clara

creo (en) mi destrucción:
sacar punta al lápiz,
colorear mi piel,
dejando cortado el traje
de terciopelo epidérmico

la fiebre en la frente
transpira, el control exacto
sobre mi dolor

una corona, recién formada
entre los dientes,
se arrodilla frente a la herida,
llena de moscas,
lame su obra: la bautiza.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Ver con los ojos

“La ciencia ha eliminado las distancias,
pregonaba Melquíades."
Gabriel García Márquez.

Saltar el elástico:
el charco lleno de pececitos
de oro del general aureliano

el vestido de remedios, pesa,
repleto de tierra
en los bolsillos,
me mantiene casi como estaca
clavada con leyes de palabras graves

necesito un largavistas
para cortarle el ruedo
a las distancias de mis volados

de uno a otro lado,
está la potencia:
pura ilusión óptica.
de este lado, yo
del otro, la orilla.

puedo hacerme
la idea del desierto
entre los hombres,
deshacerme
de esta arcilla seca

también, tomás podría,
a pesar de su presbicia,
creer en sanar

nuestra llaga y sus bordes
sólo un salto sin estrías:
pido la quietud exacta
para concretar, por fin
mi acrobacia neural.

domingo, 9 de noviembre de 2008

papel atroz

la impaciencia
que sacude al arroz
al cocerse, uno sobre otro
escribo mis nombres
en un grano, la tinta china
seca sobre el torso

indica el dominio

uno de tantos, será el elegido
el miserable colgante
encapsulando el germen
de renuncia, de ser no más
que un diafragma de venn

al borde del papel

reciclado, viene el aire
a mis poros, el agua que hierve
se escurre y el almidón,
me viste de blanco,
estéril, yo y mi semilla

sobre el pecho, sepultamos las cruces.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Bitter (or All you need is pop)

Just for a little I’ll be
a sickly sweet beetle
whispering in your juicy ears:

do you know how to bite
a bloody bud?

I asked you,
while you mistook bitch
for witch, looking around
the universe for nothing

I’m on my way
I wanted to tell you,
that my broomstick is not going to weep
not even to sweep.

I’d like to give you a song,
nice and silly: beatiful,
but the thing is (oh darling),
I just don’t know how to beat
without bleeding

(it’s not such a big deal, anyway)

so I make up
my mind:
I will bleed
(if you want me to I will)
but remember:
(to let the buble-gun into my heart)
you can burst our slippery balloon
but you can't break my warned soul

(don’t think it twice)

I’m here
still, entirely, you are there
and nobody can deny there is
something in the way
the world movesthat keeps ours skins trembling
like rolling stones.

maybe because it’s round(it turns me on)
maybe, just maybe, because sometimes
it’s blue, and other times it’s dark
and we can always rent a yellow submarine
if we want to go away any day

in the end
(your mother should know)
at the edge,
everybody is looking
(from the top of the helter skelter)
for a light when the black-bird
has flown
:

some real words
that make things work out
or the sound of a piano
calling ours memories
to go out and play
with a warm gun
(happiness bang bang shoot shoot).


P.S. I love you.