martes, 29 de abril de 2008

Siesta al sol

Aloe vera para las quemazones
la piel hinchada sobre la reposera
los pies en la orilla
y una, casi, inmaculada calma
haciendo sapitos sobre el río.

lunes, 28 de abril de 2008

Necrófaga

De tanto en tanto
se me da por masticar
mi sombra, alimentarme
de mis muchas muertes
de mis muchos funerales

(tu cadáver está en tu cuerpo)

todas las que fuimos
las que vendrán
acuden como termitas
se amontonan
no se turnan,
nadie se pierde
de este manjar:
el exterminio que me nutre.

jueves, 24 de abril de 2008

Liquidámbar.

Caminaba por Avellaneda:
una hoja caía resoplando
el agotamiento vespertino.

Como si estuviera a punto de suicidarse,
ella,
me tire al rescate abriendo las dos manos:
un hueco haciendo lugar al ridículo
altruismo.

La miré desconfiada.
Histérica, pensé, pero no se lo dije.
Al final, es lo mismo,
todos quieren llamar la atención.

Años más tarde me la volví a encontrar
entre hojas blancas con renglones,
reposaba rojiza todavía,
sin perder su pudor inicial.

miércoles, 23 de abril de 2008

Nereidas.

la tapa (está) bien puesta.
en ninguna parte
el atún no existe,
sólo el latido desmenuzado
y, en vez de caracol
sobre la oreja,
sólo necesito
un abrelatas.

el recipiente es contenido
en su represa, el manantial
que sube
porque esto es agua
donde no hay marineros
sólo cantos de sirenas


(tobogán: de abajo hacia arriba)

lunes, 21 de abril de 2008

Frag-mente.

olvido el pasado
y recuerdo sólo
lo inviolable del instante
este que sufre de
esterilidad,
este preci(o)so que lo diagnostican
de esquizoide
por saber reír
en plena muerte.

viernes, 18 de abril de 2008

Cri cri

Pepegrillo se toma francos
de vez en cuando
te deja a merced
de tus faunas y floras

vos no estás más,
quedas ausente
en tu propio territorio
y cualquier intento
deliberado hace agua
en un océano
donde los equilibrios
están (en los) dados.

martes, 15 de abril de 2008

Carozo sangrando

Quitarse toda la piel,
toda la cáscara,
dejando la pulpa
al descubierto.

Sin descubrimiento de América,
hasta la médula
hemos llegado
con las manos vacías.

viernes, 11 de abril de 2008

Virginia's hours

las voces ajenas de presagios
te dicen que las olas que regresan
(a tu propio cuarto)
nunca son las mismas

jueves, 10 de abril de 2008

A la gorra.

me pediste
(prestado solamente)
el gorrito de cascabeles
recién traído de la tintorería.

argumentaste que tenías una
imponente fiesta
a la cual debías (taxativo) asistir
con un igual de imponente sombrero
(esto, supongo, vendría a ser
un halago que, por supuesto,
quedo a mitad de camino).

te miré, me miraste
y entendiste, al margen,
que el gorro no iba a salir
de casa sin su dueña.

te invito a la fiesta
si querés
perra, perra, rápida.

miré el suelo, la ventana,
el potus recién trasplantado,
el perchero: la boina, la visera,
la gorra camuflada, la galera,
el sombrero de paja, el de pirata,
el chambergo, el bombín…
la vi a mi madre con el dedo
levantado

cedí. Te vestiste de arlequina
(ridícula) y a mitad de la noche
el gorro ya estaba juntando propinas,
los cascabeles oxidados,
y vos tirada en el único charco
de alcohol que había en una alfombra
que no era colorada.