miércoles, 24 de mayo de 2017

domingo, 14 de mayo de 2017

mínimos elementales

Por allá también andamos: Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Stand 325. Editorial Modesto rimba. Pabellón Azul. 



sábado, 13 de mayo de 2017

Solo postre


Esa noche comió solo postre. Pensó que así dolería menos la falta de olor a frito en las paredes, a cebolla rehogada, a salsa blanca, a salsa de tomate, a salsa rosa en asmática erupción. Una cabecita de ajo quedaba abandonada sobre la mesada de mármol y las pintitas parecían oscurecerse mientras se servía lo que quedaba de flan en una compotera.
Miró las agujas del reloj y sintió un leve temblor en los párpados solo de pensar que no habría quien cocine el bizcochuelo de su próximo cumpleaños.
La primera cuchara le despertó el hambre. Como si fuera –el hambre- un animal en cautiverio, le pidió serenidad y tragó saliva. Pensó que sería bueno tener un entretenimiento para distraer a tantas multitudes invisibles –el hambre, la ausencia, la culpa–. Intentó seguir las figuras de los vecinos del piso de enfrente. Pero las siluetas se desfiguraban y desvanecían aumentando su inquietud. A la tercer cucharada, se dio cuenta que era mejor apurarse y terminar cuanto antes. No habría olor a té de tilo, ni jazmín, ni rosa mosqueta. Nadie controlaría que se lavara los dientes ni apagaría la luz dejándolo a oscuras.     

viernes, 10 de febrero de 2017